jueves, 12 de abril de 2012

ESPAÑA EN EL CORAZÓN...



Gracias al texto de Guiomar, les presentamos la velada de Enero 2012 y al escritor Benjamin Prado con su libro Mala gente que camina, que por lo demás está dando mucho que hablar actualmente en España.

La cena estuvo deliciosa, el plato principal fue catalán, Escalivada con camarones al ajillo y claro no faltó la sangría, el pan con tomate, los pinchos Donostia…Un Letras y Sabores en todo su esplendor.


Mala gente que camina (2006) de Benjamín Prado.

El autor pertenece a la Generación X de narrativa española cuya característica principal es el desinterés por el pasado, más concretamente de la Guerra Civil, y una exaltación del hedonismo juvenil.

Por ello sorprendió a los lectores y a la crítica con esta novela sobre un episodio oscuro del franquismo, que se alargó hasta el año 91, como es la adopción ilegal de niños que al inicio de la posguerra eran los hijos de las presas.

La novela tuvo un enorme éxito y también detractores que lo acusaban de partidismo pero sobre todo de meterse en temas que deberían estar vedados a los escritores. Unos meses después se aprobó la Ley de Memoria Histórica y se empezaron los trámites para que los familiares de las víctimas de la represión franquista pudieran investigar sobre su paradero y posteriormente proceder al levantamiento de fosas en busca de los cadáveres.

El libro examina el papel de la Transición y el “olvido” o “amnesia histórica” por la cual se pasó página al franquismo y, mediante cláusula en la Constitución de 1978, se eximía de responsabilidad a los militares implicados en el franquismo y se prohibía su juicio. Uno de los subtextos del libro es la represión en el Cono Sur, en este caso Uruguay, por el personaje del camarero, Marconi, que nos lleva a la comparación pero sobre todo a la reflexión para intentar entender la barbarie de las dictaduras.

El libro tuvo muy buena acogida en Letras y Sabores y la discusión fue muy productiva. En un principio tenía mis dudas sobre el texto pero me alegro de que gustara. Obviamente hubo muchas comparaciones con Argentina y Chile, Juan Pedro y Cristián dieron ejemplos puntuales, y Karina moderó la discusión muy eficientemente. Un aspecto interesante para mi fue el comentario de que el personaje de la madre era forzado mientras que para mi no lo era tanto. En clase esta tarde mi estudiante de Argentina ha hecho el mismo comentario que sus compatriotas, lo cual me lleva a pensar en ¿la distancia cultural?, ¿quizá por tener yo ejemplos más cerca o por haber oído hasta la saciedad algunos tópicos? No sé pero la verdad es que disfruté de la velada y la super buena compañía, como siempre.











Escalivada


Ingredientes para 6 a 8 personas

6 pimientos o morrones rojos

4 cebollas

2 berenjenas

3 dientes de ajo

aceite de oliva

sal

Los pimientos se ponen enteros en una bandeja tapizada de papel de aluminio. Poner el horno en funcion “grill “ y asarlos, hasta que por todos lados la piel llegue a tostarse (hay que vigilarlos y dándolos vuelta). Ponerlos en un plato y dejarlos enfriar un poco para poder quitarles la piel, quitarles el tallo y sacarles las semillas.

Poner las cebollas enteras con la piel a tostar en el horno, hasta que por todos lados la piel llegue a tostarse. Ponerlas en un plato y dejarlas enfriar un poco para poder quitarles la piel. Con las berenjenas proceder de la misma manera.

Cortar las cebollas, pimientos y berenjenas en tiras finas e ir acomodando en una gran fuente. Agregar los dientes de ajo molidos o picados muy finamente, un buen chorro de aceite de oliva y sal. Dejar reposar antes de servir.

jueves, 26 de enero de 2012

Letras y sabores Velada colombiana


Gracias a Elvira podemos presentar un buen ejemplo de lo que son nuestros encuentros.

Letras y sabores Velada colombiana (noviembre 4 del 2011)

La noche colombiana de letras y sabores tuvo un poco de todo en una mezcla de sabores eclécticos y sincréticos. El menú de la noche combinó las delicias de la comida casera de la zona andina: sopa de plátano, carne desmechada en hogao, arroz atollado, ensaladas de aguacate, y las arepas de maíz, que no podían faltar. De postre, contamos con la torta pajarita, delicia sin par de la cocina de mi abuelita, y bocadillos veleños, pero también hubo el tradicional pumpkin pie americano y la torta de chocolate de De Luca’s restaurant. Todo esto acompañado con vino chileno y unas copitas de aguardiente cristal de las montañas caldenses. El autor invitado esta vez fue Héctor Abad Faciolince con su obra monumental, “El olvido que seremos”, como el centro de discusión de la sección de “letras”. El menú: La sopa de plátano estuvo a cargo de Alcidez y Diana. Una receta simple, pero deleitable: plátanos verdes, guiso de ajo, cebolla, especies y cilantro constituyó la entrada. La carne desmechada fue el aporte de Alondra, quien investigó sobre las diversas versiones de este platillo típico de las zonas andinas y no sólo de Colombia, sino de Venezuela, Perú y Ecuador. El descubrimiento es que la enunciación no hace la diferencia, pues en unas partes es carne mechada, mientras en otras es desmechada, o desilachada o despeinada, pero en todas las versiones, debe ir acompañada por el guiso compuesto de cebolla larga, tomate, ajo y especies varias para darle el sabor tradicional. En Colombia este guiso se conoce como hogao, ogao, hogado y ogado. Es decir, que la ortografía tampoco importa cuando de sabores se trata. Diana, quien es purista del lenguaje, no tuvo reparo en convertirse en la reina del ogao. Las arepas fueron las que salvaron el hambre de la espera. Alejandra se hizo cargo y de sus manos salieron las arepas delgaditas, crujientes y exquisitas que hacen parte del buen comer colombiano. Estas no alcanzaron a llegar a la comida principal, porque se esfumaron entre los ávidos comensales congregados en la cocina de la casa Blake. Los comensales fueron inventivos a la hora de saborear las arepas con mantequilla, queso manchego y hasta con la salsa del ogao. El arroz atollado fue mi parte, porque en una buena comida colombiana no falta nunca el arroz, pero en este caso, el arroz aderezado con pollo y verduras en azafrán es típico de toda Latinoamérica en sus diferentes formas. El arroz atollado es como su nombre lo indica, compuesto de lo que haya a la mano: esta vez, pimentones, zanahoria, alverjas, pollo, con su aderezo de azafrán y otras especies. La ensalada estuvo a cargo de Giomar, quien nos deleitó con este platillo de su tierra catalana. La torta pajarita que Romina preparó fue tan deliciosa que yo no alcancé a probarla, pese a que provenía de una receta famosa de mi abuelita. La receta es una variación de torta de banano con merengue, ponqué ramo y bocadillo. Los postres y el café Juan Valdez (¡Por supuesto!) se sirvieron a la hora de la discusión literaria. Las letras: El olvido que seremos es la obra más reconocida de Héctor Abad Faciolince, el autor paisa que conmovió a todo un país con este relato personal autobiográfico. Todos los colombianos presentes hicimos hincapié en el impacto que este libro ha tenido en toda una generación por reflejar una realidad apabullante que se ha vivido en Colombia durante las décadas finales del siglo XX. El debate se abrió hacia consideraciones de índole social, política y hasta religiosa en una conversación enriquecedora y profunda con diversas y divergentes perspectivas.

martes, 10 de enero de 2012

Recordando a Ernesto Sábato

En el mes de Junio del 2011 leímos o releímos "El Tunel" en homenaje a su autor, recién fallecido en ese entonces. Gracias a Diana publicamos el siguiente texto de presentación del escritor argentino.


Ernesto Sábato (Buenos Aires, Argentina, 1911-2011)


El año 2011 será recordado por muchos amantes de la literatura latinoamericana como el año en que murió uno de sus más importantes exponentes: Ernesto Sábato.
Hablar sobre la vida de este escritor argentino es adentrase en el existencialismo presente en obras como El Túnel; es recordar su continua crítica social expresada en su libro Sobre héroes y tumbas, su amor por el arte (era pintor aficionado), su respeto por la ciencia (tuvo formación de físico), y por supuesto, su visión crítica sobre la política argentina en diferentes momentos de la historia. Si bien algunos de sus detractores jamás le perdonaron su presencia en una cena con el dictador Videla, por considerar que era una clara muestra de hipocresía, es innegable la infatigable lucha del escritor por encontrar la verdad sobre delitos ocurridos en su país después de una cruenta dictadura. En 1983 Sábato presidió la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (Conadep) que tenía como objetivo investigar las violaciones a los derechos humanos durante esa oscura época. Los resultados de la Comisión se dieron a conocer en el informe “Nunca más”, más conocido como “Informe Sábato”. Dicho informe generó una fuerte polémica que hasta hoy sigue vigente, pues en él se declara que la violencia vivida por Argentina durante la década del 70 fue generada no sólo por el gobierno dictatorial, sino también por la extrema izquierda que ejecutó actos terroristas. Tal afirmación “levantó ampolla” entre algunas de las víctimas de la dictadura, sin embargo el informe es en la actualidad uno de los tantos esfuerzos que posibilitan que no se pierda la memoria histórica del país.

lunes, 9 de enero de 2012

Colombia y "El olvido que seremos"




En Noviembre del año pasado, o sea del 2011, nos reunimos a cocinar estos platillos colombianos que como siempre disfrutamos muchísimo : escogiendo el menú, pidiendo recetas a la familia, cocinándolas en equipo para luego hablar del libro, esta vez fue "El olvido que seremos" de Héctor Abad Faciolince. Luego bajaremos m
ás sobre el autor y esta velada memorable.


"La vida está sitiada en su castillo de frutas, de viandas, de pescados, de carnes, de todo lo que constituye el contento de una buena mesa. El asalto final lo preparan científicamente los dietistas, estéticamente los modistos, religiosamente los ascetas y creyentes practicantes, económicamente los mercadores, cronomtéricamente itinerario y relojes."

de Comiendo en Hungría, Pablo Neruda y Miguel Ángel Asturias
, 1969.


Ogao – Hogao – Ogado – Hogado


Esta salsa suave de tomate la podemos encontrar en la mesa colombiana de todos los días, sirve para acompañar casi todos los platos, se sirve caliente. Esta receta viene de la madre de un amigo de Cali.

(Las cantidades y las proporciones de los ingredientes es “al ojo”)

Ingredientes

Cebolla larga

Cebolla cabezona

Tomate maduro

Cilantro

Orégano

Tomillo

Albahaca

Color (achiote o paprika)

sal

1 cda de aceite

3 cdas de agua

Sofreír y cocinar todos los ingredientes cortados y aliñados durante 10 minutos.




Carne mechada o desmechada

Ingredientes para 6 personas


      1.5 libras de carne tipo posta o“flank” en los Estados Unidos

      1 cebolla larga

      1 hoja de laurel

orégano

      1.5 litros de agua

      sal, pimienta


Se pone a cocinar la carne en una olla con el agua hasta cuando se ponga blanda (unos 45 minutos). Luego se deshebra y corta un poco para que las tiritas no queden muy largas. Se sirve mezclada con Ogao, queda riquísima con arepas.


martes, 1 de noviembre de 2011

LEMEBEL Y TOMATICAN

"Es inminente la llegada de una nueva revolución y pienso que ahora no se va a dar de afuera hacia dentro, sino a la inversa. Esta consistirá en la recuperación de nuestros ritos, de nuestras ceremonias, en el establecimiento de una nueva relación con la tierra, con el universo, con lo sagrado. Todos esto sólo es posible en los espacios íntimos...."el Nuevo Hombre" ...Sera un ser que dará tanto valor a la producción como a la reproducción, a la razón como a la emoción, a lo íntimo como a lo público, a lo material como a lo espiritual."
Laura Esquivel, Intimas suculencias. (2007)


A finales de Septiembre dedicamos nuestro encuentro al escritor chileno Pedro Lemebel y su novela "Tengo miedo torero", nos sumergimos en la crónica del atentado a Pinochet y en la historia de amor de la loca del frente con el humor y los sentimientos a flor de piel lemebelianos.

La tarde estaba fría y el navegao (= vino tinto caliente con naranja )de Cristian nos recibió en la cocina, fue una excelente manera de empezar a cocinar. Preparamos, a las ordenes de Gabriel, un tomatican. Fue como una despedida del verano, con choclo fresco, tomates y albahaca del jardín. También hubo pebre, pan amasado, un fricassé de COHAYUYO (alga comestible, directamente traída de Chile) y leche asada. Terminamos la velada con guitarra, charango, canciones de Chile y del resto de América latina.








Tomatican

Ingredientes

6 personas – tiempo de cocción 30 min

1 libra (o 500g) de carne de res, blanda y con un poco de grasa

2 libras de tomate (1kg) fresco sin la piel y cortado en cubitos

2 choclos desgranados

1 cebolla grande

1 o 2 dientes de ajo

2 ramitas de albahaca

2 ramitas de perejil

orégano, ají de color y ají en polvo

sal y pimienta

pizca de azúcar

aceite

Se fríe primero la carne cortada en cubos de 0.5 pulgadas de lado en fuego fuerte hasta que pierda el color a crudo y tome colores dorados. El fuego debe ser fuerte para que esta etapa sea rápida y no exude agua que arruinara la fritura de la cebolla. La cebolla debe ser vieja y deben doler los ojos cuando se hace el corte pluma (muy fina y alargada) y se agrega sobre la carne a fuego fuerte, se revuelve todo junto hasta que la cebolla carameliza. Luego se agrega el choclo, el tomate pelado picado en cubos del mismo tamaño que la carne y todos los aliños excepto la albahaca. Luego de integrar se revuelve a fuego medio hasta que hierve, luego se baja a fuego mínimo y se tapa la cacerola hasta que el tomate esté desintegrado en un 75% y el choclo cocido, en ese momento se agrega la albahaca, se revuelve y se corta el fuego. Se mantiene 10 minutos antes de servir, tradicionalmente acompañado de papas cocidas.


Consejos :

la albahaca se torna amarga y pierde su sabor si se sobre cocina

el ajo no va frito para que no altere los sabores

el principal condimento es la albahaca, lo demás es minoritario,

puede colocarsele un aji entero crudo junto con el tomate para darle sabor

la carne puede reemplazarse por carne vegetal.

si la cebolla no hace arder los ojos al picarla, no sirve...

el tomate debe desintegrarse para que tome los sabores de la carne. si no se desintegra, es solo un guiso más.

para que tome mas sabor la carne debe freírse al principio

no freír la carne en aceite de oliva, esto hace que el tomatican tome otros sabores no propios de la cocina chilena.


martes, 13 de septiembre de 2011

Sabato y parrillada rioplatense


“La nacionalidad tiene que ver con la tierra, pero no con esa pobre idea de una delimitación territorial, sino con algo más profundo. Tiene que ver con los productos que esa tierra prodiga, con su química y sus efectos en nuestro organismo. Los compuestos biológicos de lo que comemos penetran el ADN de nuestro organismo y lo impregnan de los sabores mas íntimos. Se cuelan hasta en el último rincón del inconsciente, allí donde anidan los recuerdos y se acurrucan para siempre en la memoria”.
Laura Esquivel


A mediados de Junio nos reunimos alrededor del libro “El túnel” del gran escritor argentino fallecido recientemente, Ernesto Sabato.

No tuvimos que buscar demasiado el plato típico que iba a acompañar la velada. Entre el sol que nos provocaba estar al aire libre y que Juan, uno de nuestros miembros de Argentina, apasionado de parrilladas (perdón por la redundancia) , se ofreció a compartir sus habilidades de asador, no dudamos un minuto en hacerle honor al plato mas representativo del Rio de la Plata : “la parrillada”.

El asador resultó tener igualmente excelentes habilidades con la pluma. Él escribió el texto que sigue : un recuento histórico y una explicación detallada de como proceder para hacer una buena parrillada.

¡ Gracias Juan !

Las delicias asadas las acompañamos con « ensalada rusa » (papas con mayonesa) como es el uso, a pedido de algunos va al final la receta de la mayonesa y prometemos para dentro de poco la del chimichurri.

--------------------------------------------------------------------------------------------

Breve Crónica del ingrediente (Vacunos en Las Pampas: un inmigrante mas).

Cuentan los cronistas que a mediados del siglo XVI, unas pocas vacas y toros traídas por los conquistadores europeos ganaron el campo en lo que hoy es la llanura pampeana de Argentina.

Casi 200 anos mas tarde, en 1778, se creo formalmente el Virreinato del Río de la Plata, con cabecera en Buenos aires. Ya por entonces, estimaban que el ganado vacuno "cimarrón1" (descendiente de aquellos pocos animales escapados) totalizaba 40 millones de cabezas.

Para fines del siglo XVIII, la principal industria del virreinato eran los saladeros de carne y cuero. El cuero iba a Europa, la carne salada iba a Brasil, donde se usaba mayoritariamente en las plantaciones, como alimento de los esclavos.

El plato y su primer cocinero.

Cimarrón como las vacas, que aportaron el ingrediente fundamental del "proto-asado", fue el protagonista humano, el "creador inconsciente" de este "plato": El gaucho.

Los gauchos aportaban la mano de obra para "la vaqueria" (que consistía en "salir a cazar" vacas cimarronas). De esas vacas, por lo general, solo se extraía el cuero, la lengua y muy poca carne para salar, mientras el resto el animal se pudría al sol. No resulta difícil imaginarse a aquellos gauchos (pobres, mal vestidos y peor comidos) cuestionándose si no habría algo mas que aprovechar de semejante animal. Acaso así nació la inclinación (pasión?) gauchesca por usar hasta el ultimo gramo de carne de un vacuno.


Por entonces, el equipamiento de nuestros improvisados cocineros de las pampas era tan primitivo como su “creación” culinaria: Un cuchillo grande (facón), unos palos o alambres donde ensartar la carne y las brasas de un fuego moribundo para cocinarla. A la par de tan simple cocina, se creó una simple receta. Y en general (según mi humilde criterio) simple es mejor.

En realidad, así como uno lo cuenta, un asado se hace en todas partes: poner carne sobre las brasas y esperar que esté listo. Pero la particularidad del “asado Rioplatense” (porque no creo que los Argentinos puedan reclamar mas derecho de autor sobre un buen asado que los Uruguayos o los Gauchos de Rio Grande do Sul) es que incluye una variedad de cortes, embutidos, carnes y vísceras ("achuras" en Argentina).

En resumen, menos el pelo, se come todo.

A saber:

En una "parrillada completa" no suele faltar Chorizo, Morcilla colorada, "tira de costilla", "Vacio", (acaso también una punta de "Matambre", ambas carnes sin hueso), Chinchulines (intestino delgado), Tripa gorda (intestino grueso), Riñón, Mollejas, Ubre, entre otras "delicadezas".

En rigor de verdad, casi cualquier (y toda) carne puede asarse en la parrilla rioplatense sin incurrir en "pecado gastronómico". Son testimonio (literario) de esto los versos de José Hernández en el "Martín Fierro" (relato que pinta la quintaesencia gauchesca):

...En semejante ejercicio

se hace diestro el cazador:

cai el piche engordador,

cai el pájaro que trina;

"todo bicho que camina

va parar al asador."

La receta:

Ingredientes:

850 gramos de carne (costilla) por persona

ó

600 gramos de carne (sin hueso por persona)

ó (idealmente) un prorrateo adecuado de las cantidades anteriores


Procedimiento:

La forma "hacerlo" (un asado no se cocina ni prepara, un asado "se hace") es sumamente simple:

Se prepara un fuego aparte (calcular la cantidad de brasa es un arte que se adquiere con un poquito de práctica) y se van pasando brasas debajo de la "parrilla". O mejor dicho, en el contorno de la parrilla. No debe haber brasas y menos llama directamente debajo de la parrilla!

La "carne" se dispone cubriendo toda la parrilla y en el orden que indica su cocción: lo que tarda mas para estar listo, se pone primero y lo que se cocina rápido se pone al final, de manera tal que TODO el asado se saca de la parrilla al mismo tiempo2.

Como guía practica diría que la carne "mas gruesa" y las costillas se ponen primero. Con la grasa o el hueso hacia abajo. Los chorizos se ponen un poco mas tarde,cuando el calor comienza a "traspasar" la carne (para diagnosticar lo cual se usa el dorso del dedo indice ~en lo posible lavado~ a modo de termómetro humano).

Las achuras se ponen también después de la carne, los chinchulines llevan mas tiempo, la molleja se cocina mas rápido. La morcilla colorada, no necesita cocinarse, sino apenas calentarse, asi que se pone sobre el final.

El punto del asado va en gusto. Los "fundamentalistas" dicen "jugoso". Pero en mi experiencia, esa definición tiene demasiada latitud como para tomarla a rajatabla. Ademas, hay gente que prefiere comer carne bien cocida, casi seca.

Creo que un asador "gaucho" (cortés) debe preguntar y ofrecer el punto a cada comensal: "un pedacito bien seco para la abuela", "una costilla que aun muge, para el tío que jura por un asado jugoso al extremo", y todo lo que se encuentra en el medio en punto de cocción.

Finalmente, el condimento clásico del asado es la sal. Y nada mas que la sal. En la mesa se ofrece "chimichurri" y "salmuera", pero no deberían aplicarse sobre la carne al asar, sino al momento (antes) de clavarle el diente.


Comentario final: "etiqueta gauchesca”

No podemos despedirnos sin mencionar la forma de comer el asado. Esta puede ser al plato" (como cualquier comida) o "a la criolla". A la criolla, un trozo de carne se aprisiona entre dos panes y luego se prende una puntita con los incisivos, mientras el cuchillo la corta (a la carne sola, no al pan) lo mas cerca de la boca posible (sin cortarse los labios!). Luego un movimiento diestro de labios/dentadura captura el caliente pedazo de carne antes que caiga al piso y lo hecha adentro de la boca. Esta forma primitiva, (en realidad, totalmente falta de modales) es, debo confesar, mi favorita.

Y cuando se come así, en general el comensal lo hace en el campo, invariablemente "acuclillado", porque no hay mesa, ni silla, ni sitio donde sentarse en el medio del mar de pasto que son Las Pampas.

Muchas veces (mientras mastico) pienso que comer así es, de alguna manera, volver 300 años atrás. A preparar y comer una comida con un solo ingrediente (carne) y un solo utensilio (el cuchillo).

Juan P.

1Cimarrón: Dicho de un animal doméstico: Que huye al campo y se hace montaraz. (Diccionario de la R.A.E 2.)

2En esto es diferente el asado brasilero que suele hacerse “en flujo continuo” con carne que ingresa y sale de la parrilla a medida que se va cociendo.


-------------------------------------------------------------------------------


Mayonesa rápida

Ingredientes :

1 huevo

aceite de girasol (más o menos 350ml)

el jugo de 1 limón o un chorrito de vinagre

1 cucharada de mostaza (facultativo)

1 diente de ajo pequeño

sal

1 batidora o juguera

Se pone el huevo entero junto con los demás ingredientes, menos el aceite. Se empieza a batir y se le va echando de a poco el aceite, hasta obtener la consistencia deseada (mientras más aceite le ponga más sólida va a quedar). Ponga en la nevera una media hora antes de servir.